Consecuencias de una dieta de moda

Dieta de moda: cómo evitar el fracaso de una dieta temporal

Hay mucha gente que cree que se puede conseguir una pérdida de peso sin realizar ejercicio, sólo con una dieta de moda, y otros que realizan ejercicio sin realizar una dieta adecuada a este gasto extra.

Consecuencias de una dieta de moda

Un importante porcentaje de las personas que siguen una dieta de moda, buscan soluciones rápidas y temporales a un problema permanente, como es el de perder el exceso peso y no volver a recuperarlo.

Es un error pensar que basta con limitar el esfuerzo a unos días y luego repetir las acciones que provocan ese peso excesivo.

Cada cierto tiempo, surgen estas dietas de modas, se habla de nuevos alimentos que ofrecen el milagro de perder peso sin necesidad de ejercicio, ideales para un público sedentario, que piensa que estos alimentos obrarán el milagro.

Por otro lado, hay programas de gimnasia que ofrecen una rápida pérdida de peso sin necesidad de dietas, pensando que con suficiente ejercicio se quema todo y se pueden compensar los excesos.

Para estar en forma, alcanzar un peso adecuado y mantener una forma física para el resto de la vida, hay que complementar dieta y el correspondiente ejercicio físico.

Muchos de los fracasos que se producen al llevar a cabo una dieta de moda se deben a los siguientes factores:

  • Al perder peso, sin realizar ejercicio físico, lo que se pierde mayoritariamente es tejido magro, no graso;
  • Su metabolismo disminuye: el cuerpo piensa que pasa hambre y conserva la grasa, como fuente de reserva, ¡justo lo contrario de lo que se pretende!,
  • Son extremas, sin solidez nutritiva, poco prácticas, desagradables, monótonas, aburridas, etc.
  • Son difíciles de mantener en el tiempo, provocando el temido efecto yoyo.

En resumen, una mala dieta te deja de mal humor, deprimid@ y lo peor hambrient@.

Dieta de moda- cómo evitar el fracaso de una dieta temporal

Recomendaciones para llevar una dieta con éxito

No hay que desesperarse, simplemente hay que combinar adecuadamente una dieta sana, moderada y la realización de ejercicio físico.

La moderación es la clave del éxito de una dieta y ejercicio. Un ejercicio moderado (paseo aeróbico rápido de unos 30 minutos diarios) unido a una dieta moderada es la manera más adecuada para perder unos kilos y no volverlos a recuperar tan fácilmente.

La clave tanto para una alimentación sana como para perder peso reside en el replanteamiento de los hábitos alimenticios: reducir los azúcares simples y las grasas, especialmente las saturadas y la sal.

Es importante recordar, que no todos los nutrientes aportan la misma cantidad de energía. Mientras que los hidratos de carbono y las proteínas nos aportan 4 kcal por gramo, en el caso de las grasas aportan 9 kcal por gramo.

Además, la digestión para su posterior aprovechamiento de los diferentes tipos de nutrientes, conlleva un gasto energético diferente.

En el caso de los hidratos de carbono, el cuerpo utiliza más del 25% de su energía para digerir, absorber, transportar y almacenar la energía.

En el caso de las grasas este consumo disminuye a solamente el 3%.

El cuerpo humano está diseñado para quemar los hidratos de carbono y almacenar las grasas.

La clave del éxito de una dieta reside en realizar cambios permanentes en los hábitos de comida, en aumentar los alimentos más saludables, por ejemplo, los alimentos que se encuentran en la base de la pirámide y disminuir los que no son tanto, los que se encuentran en la cúspide de la pirámide.

Siendo en muchos casos clave, empezar por sustituir desde la lista de la compra los alimentos menos saludables por otros con mejores propiedades.

Caminar de manera aeróbica le dará resistencia y fondo (fitness aeróbico), un corazón y pulmones fuertes, permiten desarrollar la parte inferior del cuerpo y se tonificaran los músculos de la parte superior.

Pero hay que tener cuidado, hay que consultar con el médico si se ha estado inactivo/a durante algún tiempo, si tenemos un diagnóstico un problema médico que nos inhabilite para hacer ejercicio.

Hay que iniciarse despacio y con suavidad. No hay riesgos en hacer ejercicio de manera regular siempre que se utilice calzado adecuado, se caliente primero y se vaya progresivamente aumentando la intensidad del ejercicio.

Al ir aumentando la zancada y cogiendo un buen ritmo, es importante caminar a la velocidad que nos sea cómoda.

Hay que escuchar al cuerpo, es el mejor juez de cómo se siente. Cuando se acabe el paseo, debemos sentirnos relajad@s y fresc@s.

Si estás cansad@ es que se ha ido demasiado deprisa.

¿Has realizado una dieta de moda?

¿Priorizas una alimentación sana o la pérdida de peso?

¡Reflexionemos!

Elena Somolinos


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