Recomendaciones para no aumentar de peso durante el embarazo

El embarazo es un momento de grandes cambios físicos y emocionales en la mujer, durante la gestación.

Es indudable el aumento del interés por parte del personal sanitario y de la embarazada en todo lo relacionado con la nutrición.

Aumentar de peso durante el embarazo es diferente a engordar. Aumentar significa comer con calidad, ciertos y determinados alimentos. Engordar es comer en cantidad cualquier alimento y depositar grasas en el cuerpo sin ningún valor alimenticio.

El control dietético todavía en muchos casos se centra en el peso, como si lo que ingiere el paciente fuera de una importancia menor. No sólo cuándo y cuánto come la futura madre es esencial para el feto, sino también qué come.

La alimentación debe ser completa y variada, debe adecuarse a esos cambios físicos y fisiológicos, con el fin de satisfacer las necesidades nutricionales de la madre y del bebé.

El cuerpo del niño crece a una velocidad que no podrá igualar en el resto de su vida. Tanto la familia como los especialistas sanitarios deben acompañar a la mujer, con una orientación y compañía que  brinden a la futura madre un marco de seguridad en el que pueda sentirse entendida y contenida con todas sus dudas, temores, expectativas.

En cuanto al aumento de peso, se estima un promedio de 9 a 11 kilogramos en la gestación. No existe una regla común a todas las mujeres en lo que concierne al aumento de peso durante el embarazo.

La alimentación cobra un papel importante, más de 40 nutrientes son necesarios en la formación, el desarrollo y el crecimiento del bebé, además, no pueden perderse de vista la existencia de situaciones peligrosas como son las enfermedades.

 

Necesidades nutricionales de la mujer gestante

No existe una dieta para todas las mujeres embarazadas, ya que cada una presenta sus particularidades, además del estado de salud previo al embarazo que puede determinar necesidades específicas.

Cuando una mujer descubre que está esperando un hijo, lo que puede hacer es analizar cuáles son los factores que pueden influir de forma negativa en su salud e intentar modificarlos (alcohol, tabaco, carencias nutricionales, etc.)

El dicho de que una mujer embarazada debe comer por dos,  no se ajusta con la realidad.

Es clave el aumento en la cantidad de proteínas necesarias que deben ser consumidas durante el embarazo, aproximadamente de 20 a 30 gramos adicionales por día, o un total de 80 gramos (variando estas cantidades en 100 gr. en el segundo trimestre hasta llegar a los 120 gramos en el tercero y en el período de lactancia).

Si la mujer está acostumbrada a una dieta variada, rica en alimentos naturales como leche, huevos, fruta, vegetales verdes y carne, requerirá pocas alteraciones, o ninguna durante el embarazo.

Es clave una adecuada prevención y control para controlar los principales procesos que pueden acompañar al desarrollo del embarazo.

Es muy normal que cueste hacer la digestión a partir del tercer mes. El crecimiento gradual del útero impide un regular trabajo del intestino por lo que el segundo se queda ‘sin espacio’ para realizar sus funciones vitales.

Necesidades de la mujer gestante

 

Esto, entre otras repercusiones, impide que la digestión sea normal y se haga en el tiempo en el que acostumbrabas a hacerla. Por ello se recomienda comer poco y en muchas veces repartidas a lo largo del día.

Nauseas y vómitos

Las náuseas y los vómitos son frecuentes en primer trimestre, especialmente por las mañanas. Estas náuseas suelen mantenerse hasta las 12-13 semanas de embarazo, en un porcentaje menor de gestantes hasta las 16 semanas y en la minoría durante todo el embarazo.

Las náuseas y vómitos pueden hacer perder peso al principio de la gestación sin que ello suponga un problema para el feto. El útero aumenta de tamaño y al final del primer trimestre, este crecimiento uterino puede producir molestias en el bajo vientre o sensación de pinchazos.

Para mejorar este malestar, será conveniente que:

  • Realice comidas ligeras, frecuentes y poco copiosas, respetando los horarios y el número de tomas. Distribuir las ingestas diarias en 4 o 5 comidas poco abundantes
  • Tenga a mano, en la mesilla de noche, unas galletas, tostadas o cereales para comer alguna cosa antes de levantarse de la cama. No prolongar el ayuno de la noche y no saltarse el desayuno.
  • Evite beber agua o zumos ácidos en ayunas.
  • Durante el día, en el caso de que los alimentos sólidos no sean bien tolerados, debería procurarse una buena ingesta de zumos o bebidas azucaradas sin gas.
  • Evite el café y el té.
  • Evite beber mucho entre comidas.
  • Intente evitar los olores de guisos o preparaciones culinarias que le produzcan malestar.
  • Disminuya alimentos y preparaciones ricas en grasas y especias.
  • Evite aquellos alimentos que sean mal tolerados.

Esofagitis por reflujo

  • Es recomendable fraccionar bien la alimentación a lo largo del día, así como evitar grandes volúmenes.
  • Procurar no tomar comidas muy grasas y sobre todo comer despacio.
  • No es conveniente irse a dormir o a dormir la siesta justo después de las comidas, dejando pasar entre una y dos horas después de la ingestión de alimentos.
  • Es recomendable utilizar ropa que no apriete y muy cómoda.

Estreñimiento y / o hemorroides.

El estreñimiento se produce por la disminución de los movimientos intestinales, desde el principio del embarazo debido al aumento de progesterona.

  • Ingiera una buena cantidad de líquidos a lo largo del día, especialmente agua.
  • Las bebidas tibias o calientes en ayunas favorecen el movimiento intestinal.
  • Coma alimentos ricos en fibras, siempre que sean bien tolerados, como legumbres, verduras, frutas y hortalizas.
  • No es conveniente restringir severamente el consumo de aceite, ya que éste tiene una función lubricante.
  • Evite tomar laxantes, excepto bajo indicación concreta de su médico.

 

 

¿Sabías todas estas recomendaciones para las embarazadas?

¿Estás de acuerdo en que lo principal durante este periodo es qué se come  y no cuánto se come?

 

 

Acerca del Autor….
Licenciada en Ciencia y Tecnología de los alimentos, Máster Mujeres y Salud; y Máster Superior Prevención Riesgos Laborales Higiene Industrial, Ergonomía y Seguridad.
Desde hace 17 años desarrolla su carrera profesional como consultor Alimentario y Nutricionista de centros asistenciales, Profesora del Máster de Dietética y Nutrición de Aucal Business School.

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