Viviendas tuteladas- causas de las fugas de menores tutelados

Viviendas tuteladas: causas de las fugas de menores tutelados

Las viviendas tuteladas para menores son una alternativa a los centros, donde el ambiente no llega a ser como una casa, por mucho que se intente, o cuando una acogida familiar ha resultado fallida, o no se ha llegado a producir aún.

Objetivos de las Viviendas Tuteladas

Se pretende que las viviendas tuteladas sean lo más parecido a un hogar familiar, con unas rutinas muy marcadas, con varios niños y educadores, con lo cual se asemeja a una estructura familiar normal.

Los menores tutelados suelen estar conformes con esta medida, pero al llegar a la adolescencia todo cambia en la mayoría de los casos; es cuando realmente se dan cuenta de que donde viven no es realmente un hogar, no viven como sus compañeros de clase, y empiezan a dar muestras de desconfiar de los adultos.

No quieren seguir allí hasta los 18 años e intentan buscar alternativas. Y la más fácil es salir. Están hartos de estar en centros, de recibir órdenes, de compartir todo.

Las causas que suelen motivar que los adolescentes opten por escapar de los centros de acogida están muy vinculadas a la historia vital de cada uno de ellos, aunque entre los principales motivos de las salidas sin permiso está el querer escapar de situaciones que no saben resolver, no encontrarse a gusto en el hogar, desear cosas que no tienen y quieren, no tener claro el motivo por el cual están en el centro y sentirse víctimas al haber tenido que dejar a su familiares, amigos y colegio, o porque quieren regresar con su familia.

Pero lo que importa no es el motivo, el cual se tratará más adelante, sino el problema que genera esa huída, porque siguen siendo menores de edad, y como tal hay que tratar su desaparición.

viviendas tuteladas

Perfil del menor fugado

Normalmente el joven fugado regresa al centro de acogida, en cuanto se da cuenta de que aún le queda mucho camino que recorrer para poder valerse por sí mismo, agobiados por la situación de alarma que han generado.

Y es que si ser adolescente no es sencillo, la situación se agrava si eres un adolescente tutelado, con poco o escaso contacto con tu familia biológica y con muchas ganas de poder vivir de manera independiente y autónoma.

En los últimos años han crecido el número de menores tutelados que son víctimas de explotación sexual o que caen en bandas organizadas donde se trafica con drogas y se cometen delitos.

Sus captores son gente astuta, que huele la desesperación de estos chicos por tener un entorno lo más normalizado posible, y los chavales ven el dinero fácil como la manera de tener una vida que desde siempre se les ha negado.

¿Las viviendas tuteladas son mejor alternativas que crecer en un centro?

¿Qué medidas de control deberían asumir los educadores de estas viviendas?


Formación relacionada

Técnico Superior en Mediación Familiar, título propio de la Universidad Antonio de Nebrija y tiene una carga lectiva de 300 horas (12 ECTS), el alumno adquirirá los conocimientos necesarios para intervenir en el ámbito familiar, indicando pautas de intervención satisfactorias, en función de las necesidades de la familia en cuestión, con el objetivo de llegar a una resolución pacífica de los conflictos en el ámbito familiar.

Dejar una Respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

20 − 15 =