Las temidas vacaciones

Con la llegada de las vacaciones escolares muchos padres no saben qué hacer con sus hijos; es una frase que sacada de contexto puede resultar ofensiva, porque da la sensación de que los hijos son una carga, y para nada es así. No saben qué hacer con ellos porque son muchos días sin colegio, y la situación se agrava para los padres que trabajan y que no cuentan con ningún tipo de ayuda externa, de nadie que se pueda hacer cargo de ellos. Es cierto que cada vez es más amplia la oferta educativa y lúdica para los meses estivales, pero ni la mayoría son gratuitas o a un precio económico, ni los horarios son siempre los mas favorables para los padres trabajadores. Y es que la conciliación familiar y laboral no es nada fácil. En algunas ocasiones se debe renunciar al trabajo o a los hijos, puesto que llegan a ser dos cosas incompatibles con llevar una vida más o menos ordenada.

En ocasiones las familias si pueden costear el precio de las actividades ofertadas, pero se encuentran con que cubren parte de las vacaciones pero no todas, puesto que en algunas ciudades en el mes de agosto apenas hay actividades. Mención especial merecen los menores de determinada edad, que normalmente suelen ser los menores de 3 años, que al no estar escolarizados prácticamente la única opción que tienen son las guarderías.

Con la llegada de la crisis y la retirada de ayudas para poder pedir una excedencia o permiso, y así poder disfrutar y cuidar de los hijos, cada vez han sido más los padres que han tenido que volver a trabajar, siendo sus hijos aún demasiado pequeños, y es que unido a que las bajas maternales son más que escasas, está el hecho de que ni las empresas ni las administraciones facilitan el poder coger una excedencia o pedir reducción de jornada. Y es que parece que no queremos que aumente la natalidad, porque no se ponen facilidades de ningún tipo, siendo la mayoría de nuestra población demasiado “adulta”, tanto que peligran cosas tan básicas como las jubilaciones o la continuidad de la Seguridad Social.

El problema se ve, pero no se divisan las soluciones; no están ni se las esperan, y mientras tantos miles de padres y niños tendrán que afrontar este largo periodo vacacional de la mejor manera, intentando cuadrar horarios y economía. Y es que aunque suene un poco triste la realidad es que el poder asistir al colegio es la única manera que muchas familias ven para poder trabajar, sin gastar nada y sabiendo que sus hijos están atendidos. Todo el mundo necesita un descanso, nuestros hijos también, eso se entiende, pero ese descanso da muchos quebraderos de cabeza a muchos padres, que sienten que tener hijos parece que está castigado en este país, por no contar con los suficientes apoyos.

¿Crees que se dan suficientes apoyos a los padres trabajadores?

¿Que tendría que cambiar para lograr una conciliación satisfactoria?

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Un comentario

  1. Yo particularmente pienso que los niños no son un problema si están correctamente educados, al menos en mi caso siempre fui muy tranquila, y en gran medida esto se debía a mis consolas de vídeo juegos, la PC, y en menor medida en que siempre fui una gran curiosa de las ciencias informáticas.

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