Los grandes incomprendidos de la sociedad

La medicina no lo abarca todo ni es la explicación para todos los males; a pesar de su rápida evolución, aun existen determinadas “dolencias” que tienen que ver más con el alma que con el cuerpo. Durante años la medicina y la sociedad han experimentado muchos cambios, se han adaptado, porque todas las enfermedades tiene su explicación, pero no todo son enfermedades, ni tienen una base científica clara. Antes había sordomudos, ahora tan solo sordos, porque pueden hablar a pesar de que no escuchen. Antes había niños inadaptados, salvajes, y hoy son niños con demasiados sentimientos y con pocas habilidades para gestionarlos. A lo largo de los años se ha llegado a la conclusión de que no todas las enfermedades necesitan medicación para curarse, porque el autismo no es una enfermedad, es un rasgo inherente a la persona, y como tal no vamos  a tratar de quitárselo, sino tan solo  hacer que aprendan a convivir en sociedad de la mejor manera posible.

Desde hace bastantes años siempre se ha propugnado la superioridad de unas razas sobre otras, no debemos olvidar el hecho de que esta afirmación provoco una de las peores guerras de la época actual; han existido incluso leyes que prohibían casarse con “imbéciles o débil mental” , porque se trataba de perpetuar la especie superior, con lo que cualquier variable que desentonara era sacado fuera. Y es que la eugenesia no es una ciencia, sino tan solo un intento para convencernos de que unos somos superiores a otros, dejando a todos aquellos que no cumplan unos mínimos requisitos en un segundo plano.

Se podría entender la eugenesia como una nueva definición de evolución y selección natural nombrado anteriormente por Darwin, pero no es así puesto que este autor no hacia mención a limpiar ninguna especie ni  a no mezclar razas. La ciencia esta para mejorar nuestras vidas, pero en algunas ocasiones, y esta es una de ellas, lo único que hace es debilitar teorías con buena base científica. Los autistas no son inferiores a nadie, tan solo tienen una serie de características que no todo el mundo comparte, pero esto no es malo, y no debemos dejar que nadie lo haga pasar por negativo.

No todas aquellas personas que no interactúan socialmente con los demás son autistas, puede ser que tan solo les cueste un poco mas hacer relaciones sociales, o quizás no les interesa hacer amigos. La palabra autismo ha sido utilizado de manera incorrecta a lo largo de los años, se usa como lenguaje discriminatorio y estigmatizante que pone el énfasis sobre la discapacidad por delante de la condición de la persona, las personas autistas no son incapaces, sino tan solo muestran cierta dificultad ante determinadas cuestiones.

Nuestros cerebros están preparados para aferrarnos a lo que comprendemos y para desechar lo inútil y que carece de sentido.

¿ Entiende la sociedad actual a los autistas?

¿ Aun se discrimina  a los que son diferentes al resto?

 

 

 

Dejar una Respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

3 × uno =