No existía divorcio fácil hasta la llegada del mediador

No existía divorcio fácil hasta la llegada del mediador

Entendemos al mediador como aquella persona que intercede en un conflicto, que escucha a las partes, pero sin ponerse del lado de ninguna de ellas, que ofrece soluciones sin ningún interés en que ninguna de ellas prevalezca sobre las demás.

Desde hace algún tiempo existe la figura del mediador familiar. Los divorcios y separaciones, con o sin hijos, se discutían en los juzgados hasta ahora. Y el mediador ha llegado para quedarse.

Muchas parejas necesitan ayuda para comunicarse después de una separación. Y que este proceso se lleve a cabo en un juzgado y con los abogados de ambas partes de por medio no ayuda mucho, la verdad. El abogado está para asesorar en temas legales, buscará un interés propio, que su cliente ‘saque’ todo lo que considera justo.

Un abogado dialoga, pero no como lo hará un mediador familiar. El mediador deberá contar con una serie de características que puede que los abogados y el juez no tengan. Las vistas orales y todo el proceso por el que se pasa en un juzgado no es nada cómodo para las partes.

En cambio, con el mediador es todo más sencillo puesto que la comunicación fluirá de una manera más adecuada. El mediador reunirá a las partes en un terreno neutral para ambos, un espacio sin la rigidez y la seriedad de una sala de juzgado. El proceso de divorcio seguirá siendo igual de duro, pero algunos matices se suavizan.

El contar con un mediador además puede llegar a abaratar el divorcio y hacer que el proceso dure menos tiempo puesto que las partes implicadas dialogarán y llegarán a acuerdos antes. Esto es algo que debe propiciar el mediador. Es por ello que cada vez es una figura más conocida y cada vez más parejas cuentan con sus servicios.

Pero el mediador no sólo interviene en separaciones, también en conflictos de pareja. Esas situaciones de crisis por las que pasan y que se va agravando con el paso del tiempo y la falta de entendimiento.

Es muy importante que, en todo momento, la pareja tenga total autonomía personal y controle el proceso. Recordemos que el mediador intercede, no toma decisiones. Cada vez más, son los propios Juzgados los que ofrecen a las parejas este servicio. También es lógico puesto que necesitan descongestionar un poco los juzgados y hacer los trámites más rápidos.

Su andadura es muy corta, tan sólo lleva  diez años de vida en España, pero el mediador familiar se ha convertido en una figura imprescindible para pactar acuerdos sin resentimientos. Pero aún queda camino por andar. El mediador familiar necesita tener una regulación estatal puesto que, en este aspecto, cada comunidad autónoma va a un ritmo distinto.

 

*Aucal Business School oferta el curso de Técnico Superior en Mediación Familiar, en colaboración con la universidad Antonio de Nebrija. Esta titulación capacita al alumno para intervenir en el ámbito familiar, indicando unas pautas con el objetivo de llegar a un resolución pacífica de los conflictos. Además, la titulación permite registrarse como mediador familiar.

 

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¿Consideras que debería existir más información al respecto?

 

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“Muchas parejas necesitan ayuda para comunicarse”

La mediación familiar como alternativa a la vía contenciosa

4 comentarios

    1. Totalmente de acuerdo, es de vital importancia. Y si nos permite añadir, no solo para relaciones de pareja, sino para resolver cualquier conflicto familiar.

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