Ser profesor no es una profesión fácil, ni en ocasiones gratificante. Día a día se tienen que enfrentar a las exigencias que deben imponer a sus alumnos, así como intentar satisfacer las necesidades de cada padre, puesto que en cada familia se tiene un punto de vista educativo distinto. Hay padres a favor de los deberes y otros no, a favor de los castigos y otros no…y con tanta disparidad de criterios la finalidad educativa puede encaminarse al fracaso si el docente no sabe re-conducir tan diferentes opiniones.
La infancia es muy corta y a los niños apenas les queda tiempo para desconectarse de sus obligaciones escolares, porque incluso estando de vacaciones se les suelen poner deberes o tareas para que no olviden lo aprendido durante el trimestre o el curso. ¿Qué adulto se va de vacaciones con trabajo? Puede ser que depende que profesión tengas que estar disponible, tener que contestar mail o hacer algo que haya quedado pendiente, pero no es lo habitual.

Porque se tiene la idea, fomentada en los últimos años, de que realmente como aprenden en las escuelas es a base de memorizar y hacer deberes, así sobre el terreno, como si un juego o un debate en clase no fuera productivo; y si lo es, porque de nada vale aprender mucha teoría si luego la parte práctica queda coja. Y a pesar de que nos damos cuenta de que nuestros alumnos salen con esa falta de visión práctica, de cosas del día a día, seguimos manteniendo un sistema educativo obsoleto en ese aspecto, anclado en teorías pasadas que funcionaban hace medio siglo.
Nos encontramos con niños sin tiempo para jugar y cuando disponen de ese tiempo prefieren pasarlo colgados de un móvil o Tablet, porque no “han aprendido” a hacerlo, puesto que sus días son clases, actividades extraescolares y deberes. También la falta de tiempo de los progenitores, por trabajo, tampoco ayuda a que los niños recuperen este habito tan sano y saludable. Con lo cual tenemos niños que no juegan ni en el aula ni en su tiempo libre, algo que para nada es positivo para la infancia, porque el juego es parte fundamental del desarrollo, el experimentar e imaginar las más diversas situaciones.
Es inevitable que la sociedad avance, avances tecnológicos y logros humanos que han quedado descolgados de la educación, puesto que no se introducen en las aulas. No estamos aprovechando todo el potencial humano que tenemos, docentes dispuestos a cambiar la enorme desmotivación que existe actualmente.
¿Crees que la motivación es fundamental en la educación?
¿Se ha perdido la infancia de los niños?
Formación relacionada
Máster en Orientación Educativa y Psicopedagogía, con esta formación podrás especializarte en el asesoramiento pedagógico de las diferentes etapas hasta la adolescencia y así ser un apoyo sustancial dentro del sistema educativo.
MÁS INFORMACIÓN: