inclusión escolar

Aspectos que dificultan la inclusión: los problemas que persisten en el sistema educativo

Sabemos que la inclusión trae consigo múltiples beneficios, tanto para la comunidad educativa en su totalidad, como para la sociedad, pero aún persisten dificultades que estancan el proceso y que perjudican directamente a los niños y su desarrollo integral y pleno.

Dificultades en el desarrollo integral y pleno

Hace varios años que el concepto de inclusión educativa se encuentra en la palestra, siendo un objetivo principal a lograr por los involucrados en las políticas públicas y por los miembros de las comunidades educativas, ya que los beneficios que se pueden alcanzar son fundamentales para proteger los derechos de los niños referidos a la educación y a la no discriminación.

A pesar de los beneficios, las barreras continúan bloqueando su ejercicio en plenitud y son varios aspectos que deben tomarse en cuenta:

1. El concepto de discapacidad

La palabra “discapacidad” automáticamente genera la idea de estar hablando de personas incapaces; existen actitudes arraigadas en la sociedad que han sido muy difíciles de eliminar, una actitud de antaño, en donde aceptar e incluir a personas con “discapacidad” resulta difícil o imposible de lograr por los prejuicios y la discriminación. El concepto de “discapacidad” debe transformarse en capacidades diferentes, en reconocer que todos somos distintos y que todos tenemos fortalezas y debilidades, así como habilidades para realizar ciertas tareas y otras no. Más compleja es la situación si nos referimos a la inclusión de las llamadas minorías: culturales, sexuales, de raza, religiosas, etc.

2. Educación estandarizada

El sistema en general sigue siendo rígido. Ha costado flexibilizar el currículo y adaptarlo a las necesidades y habilidades o competencias claves que se deben desarrollar. Continúan las evaluaciones estandarizadas que miden a todos por igual y, además, la enseñanza se imparte de la misma forma que hace muchos años atrás. Claramente esto no sucede en todas las escuelas o en todos los sistemas educativos, pero si no se generaliza la práctica educativa flexibilizada, las opciones de inclusión disminuyen notoriamente.

El plan de estudio también se ve afectado por la rigidez del sistema;  un plan rígido que no permite la experimentación o el uso de diferentes métodos de enseñanza puede ser una enorme barrera para la inclusión. Planes que no reconocen las diferentes formas de aprender, obstaculizan la experiencia escolar para todos los estudiantes, y más aun para aquellos que presentan necesidades educativas especiales.

3. Barreras físicas

En algunas escuelas, generalmente por ser antiguas, se mantienen las barreras físicas por la infraestructura que muchas veces es difícil adecuarla para estudiantes que presentan dificultad en su movilidad. Además, los recursos son escasos para poder modificar la estructura de un edificio. Algunas barreras pueden ser las escaleras, pasillos, falta de rampas, accesos a salidas de emergencia y el libre tránsito de sillas de ruedas por el establecimiento.

4. Docentes

Existen muchos casos de docentes sin capacitación para adaptar sus métodos de enseñanza a las necesidades actuales. Esto sucede por varios factores: falta de motivación por perfeccionarse; falta de recursos propios, ya que muchas veces deben costearlo ellos mismos; escasa inversión de los establecimientos en la capacitación docente, y falta de tiempo para dedicarlo a la actualización pedagógica.

Generalmente, la sobrecarga de trabajo y el excesivo tiempo que se utiliza fuera de las horas de clases para planificarlas, afectan directamente en la motivación por perfeccionarse y muchas veces la cantidad de años que lleve un docente ejerciendo, también influye en la toma de decisiones que involucran invertir en capacitación.

5. Sistema centralizado

Las decisiones más generales provienen de autoridades de alto nivel del sistema escolar cuyas iniciativas se centran en el cumplimiento de los empleados y del papeleo, más que del aprendizaje de calidad. Los niveles superiores de la organización pueden tener poca o ninguna idea acerca de las realidades que enfrentan los maestros en un aula, o del contexto que rodea a cada establecimiento. Se requiere mayor autonomía para implementar medidas acordes a cada realidad educativa y dar énfasis en aquellos aspectos que dificultan la inclusión, que pueden ser distintos en cada escuela.

6. Financiamiento

La falta de recursos es la piedra de tope en muchos establecimientos, sobre todo de educación pública. Incluso, esta escasez se observa en el material pedagógico que necesitan los docentes, en los insumos para llevar a cabo una clase más didáctica o incluso acceso a plataformas digitales o a un internet de calidad. Por esto, la brecha educativa es inmensa si comparamos un establecimiento privado de uno público.

Lamentablemente el nivel socioeconómico influye en la calidad de la educación, situación que debe cambiar lo mas pronto posible para equiparar las oportunidades y entregar un ambiente inclusivo.

Estos aspectos están obstaculizando la necesidad de implementar la inclusión en plenitud en las comunidades educativas. Para generar el cambio deseado, estas barreras deben, en primer lugar, identificarse claramente para poder trabajar en el proceso de derribarlas en su totalidad, camino complejo, ya que involucra muchos agentes, tanto internos como externos al establecimiento. Todo proceso de cambio, debe comenzar con la intención y motivación de querer cambiar y ver las posibilidades reales de llevar a cabo una inclusión efectiva.


Acerca de la Autora

 

 

 

 

Gabriela Briceño Garay

Titulada con honores en Educación Diferencial (Chile), con Mención en Déficit Intelectual. Dentro de sus especializaciones y experiencias destacan el ser Especialista en Trastornos del Lenguaje y Dificultades del Aprendizaje, Jefatura Técnica Pedagógica y Coordinación de Programas de Integración Escolar, además de contar con un perfeccionamiento en Diseño Universal para el Aprendizaje y en Arteterapia. Actualmente cuenta con un Diplomado en Educación Inclusiva.


Oferta Formativa

Máster en Orientación Educativa e Intervención Psicopedagógica

El Máster Oficial en Orientación Educativa e Intervención Psicopedagógica ha sido diseñado como una titulación que capacitará a los futuros profesionales en conocimientos sobre orientación, diagnóstico, asesoramiento e intervención psicopedagógica en los alumnos, utilizando los métodos y técnicas más apropiadas, en el cual los alumnos adquirirán una formación integral y multidisciplinar en el ámbito educativo y psicopedagógico.

Más información en nuestra página: https://www.aucal.edu/masteres-oficiales/master-en-psicopedagogia-y-orientacion-educativa.html

 

 

Dejar una Respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

dieciseis + dieciseis =