¿Es importante el desayuno? Despejemos el mito

En España, solamente 2 de cada 10 españoles desayuna de forma saludable. Ya pocos nos acordamos del refrán Desayuna como un rey, come como un príncipe y cena como un mendigo”.

Importancia del desayuno para nuestro cuerpo

Según los datos del estudio Lidl-5 al día (sobre consumo de frutas y hortalizas en España) de 2016, el 80% de los españoles no desayuna según las recomendaciones de los expertos; el 22% solo toma un café o un vaso de leche; el 25% no incorpora fruta fresca, a pesar de que un 70% reconoce que debería hacerlo; el 11% de los niños no desayuna y el 23% que sí lo hace, es a base de bollería industrial desde primera hora de la mañana.

¿Cuáles pueden ser las causas de tener poco apetito en la mañana? 

Son múltiples las alternativas:

  • cenar tarde, mucho y poco antes de irnos a dormir,
  • levantarnos muy justos de tiempo, con sueño sin hambre y con prisas.
  • preferimos dormir un poco más a desayunar
  • falta de dedicación al desayuno, casi nunca supera los 10 minutos
  • muchos comen de camino a sus obligaciones (algo fácil y rápido).

Muchas veces decidimos desayunar por obligación y hacerlo mal, consumimos lo primero que tenemos a mano, buscamos una fuente rápida de energía para empezar nuestras rutinas, sin preocuparnos lo suficiente de los nutrientes necesarios.

El desayuno debe aportarnos como mínimo un 15%-20% del total de la energía diaria que necesitamos y se puede repartir en una o dos tomas.

Es un error porque no es lo mismo que esa energía se obtenga de bollería industrial y un zumo que de pan integral tostado con aceite, leche y fruta.

Si nos despertamos sin hambre es preferible no desayunar a optar por productos inadecuados solo por cubrir el “expediente”, señala el nutricionista Daniel Ursúa.

No se puede generalizar con un desayuno tipo, ya que dependerá de la edad, los gustos y el gasto energético de cada persona.

Se recomienda que el desayuno se realice como máximo 2 horas desde que nos despertamos, facilitando una mejor digestión y una buena absorción de los alimentos.

Recomendaciones para un buen desayuno

Para beber, si se quiere aportar lácteos, (que pueden ser enteros si no hay ninguna causa para retirarlos), bebidas vegetales, acompañando a café o infusiones.

Se puede incluir una fruta, preferiblemente de temporada y una fuente de hidratos de carbono (pan, tostada, avena) y una fuente de proteínas (huevo, carne, embutido no graso) y para terminar se puede incluir aceite de oliva o frutos secos, como fuente de grasas más saludable.

Un ejemplo para  perder peso: un vaso de leche desnatada solo o  con café o una infusión, una tostada de pan integral  con tomate rallado, y una fruta.

En estos casos debemos evitar alimentos con un gran aporte de energía (churros, tartas, galletas, pasteles, chocolate, mantequilla, mermeladas,…)

Podemos hacer un desayuno equilibrado con pocas variaciones, pero con un poco de variedad en su composición y presentación, conseguimos que sea más apetecible.

Siempre que lo tengamos permitido podemos consumir gran variedad de alimentos.

Desde consumir leche o sus derivados (cuajada, kéfir, yogures de diferentes sabores y texturas) hasta leches vegetales, que podemos acompañar de frutas y realizar un batido casero. Además se pueden incluir diferentes tipos de cereales, muesli o panes integrales, frutas de temporada, tomate, cítricos, frutos secos, …


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