¿Queremos realmente cambiar la educación tradicional?

Las propuestas de la educación actual no son contrarias a la educación tradicional, al contrario, son complementarias a esta y en ningún caso un método sustituye a otro, se trata más bien de que la época actual requiera otros métodos y otra manera de actuar. La sociedad avanza, pero no el método educativo, que se queda en la mayoría de casos estancado y obsoleto.  La innovación debe verse como beneficioso, puesto que se pone énfasis en las potencialidades de las tecnologías de la información y la comunicación, tan utilizadas hoy en día y que en cambio en el ámbito educativo dejamos fuera.

Es curioso que los centros educacionales con métodos alternativos presenten las tasas de absentismo y fracaso escolar más bajas, algo está funcionando, y es para bien; pero estos datos no se suelen utilizar, porque son escasos los centros que utilizan otro tipo de métodos distintos a los tradicionales, y es que la losa de “lo de siempre” pesa mucho. La pregunta que nos tenemos que hacer es si estamos dispuestos a cambiar lo que ya conocemos por algo nuevo. La respuesta es fácil: no. Somos animales de costumbres y no variamos nuestras rutinas así como así. Y es que los padres son difíciles de convencer, porque si algo lleva tantos años ¿por algo será? A pesar de no conseguir los resultados deseados, ya no hablamos de los esperados, sino de unos mínimos a cumplir.

Vemos normal y natural que la medicina avance, que no se utilicen los mismos métodos de curación que hace 40 años, pero nos cuesta cambiar el chip con respecto a la educación; los motivos no están claros, y cada persona encuestada tendrá una opinión diferente, y es que las rutinas aprendidas, lo trasferido de padres a hijos durante generaciones no es tan fácil de cambiar, aunque esté demostrado que ese cambio es para mejor. El tema deberes esta tan normalizado que no se concibe una enseñanza de calidad sin ellos, y la mayoría de pedagogías alternativas no los utilizan, y son los padres quienes los van a  pedir, puesto que no entienden que los resultados sean los mismos. Y es que el primer conocimiento que se debe enseñar es el conocimiento de uno mismo, lo cual no se hace en los colegios, donde priman las matemáticas, el lenguaje y otra serie de conocimientos poco funcionales y útiles para el día a día. Y es que resulta curioso que la mayoría de detractores de todas estas nuevas formas de educación no las conozcan ni sepan en que consisten; y lo mas preocupante: no tengan interés por conocerlas.

Y es que nos cuesta cambiar, a pesar de ser nosotros quienes pedimos el cambio.

¿Crees que los horarios y las asignaturas favorecen el sistema educativo?

¿Un niño educado con pedagogías alternativas puede lograr los mismos resultados que uno de escuela convencional?

 

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