El silencio de los inocentes: un síntoma de la violencia de género

Los médicos de  Atención Primaria son la puerta de entrada al sistema sanitario. Garantizar que esta puerta de entrada esté abierta para la detección de la violencia de género es esencial en la lucha contra este grave problema de salud pública.

Signos de violencia de género

Así como los pediatras están formados e informados para poder detectar casos de maltrato infantil y poner en marcha el protocolo necesario en esos casos,  los médicos de los centros de salud en primera instancia y los profesionales del servicio de urgencias en segundo plano deberían ver lo que es evidente, porque en la mayoría de ocasiones las mujeres están pidiendo a gritos ayuda, de una manera silenciosa, pero gritando con sus acciones la realidad que viven en el día a día, en su hogar, donde deberían sentirse protegidas.

Y es que las mujeres  víctimas de violencia de género siguen una serie de patrones que pueden hacer sospechar al médico; suelen ser mujeres que acuden mucho al médico,  y con un estado psicológico que no remonta, al contrario, empeora por momentos. Y eso un buen profesional médico debería saber detectarlo, y si es necesario podrán contar con la ayuda de psicólogos, para saber como afrontar la situación, como pueden hablarle a la paciente para  que no se encierre aun mas en sí misma y cuente el clavario por el cual están pasando.

Es necesario seguir insistiendo en la labor de sensibilización del médico y en su formación, porque será lo que permite al profesional manejar situaciones clínicas con seguridad, confianza y sin la sensación de que es una situación que se les va de las manos. Y es que las guías son importantes, pero la teoría no deja de ser unas líneas apuntadas en un papel, donde se aprende es sobre el terreno, caso tras caso, es así de triste, pero es la realidad que se vive en el día a día, y lo que ocurre pasa por algo, con lo cual no hacemos nada positivo si se oculta.

El silencio del maltrato

Detrás de un caso de violencia machista no siempre hay un ojo morado o un labio roto, pero si hay una mirada triste y una esperanza de que todo va a cambiar. Están continuamente alertando de lo que viven, sin decir nada, pero un buen profesional debe saber ver esto, porque una mirada, una palabra fuera de sitio, delatan una situación psicológicamente insostenible. Son víctimas que no siempre lo cuentan, a nadie, con lo cual les costará mucho más abrirse ante personas  que no conocen. Y es que son los  pequeños gestos los que dicen grandes verdades.

¿Están los médicos de Atención Primaria lo suficientemente formados para detectar casos de maltrato ?

¿Esta función la deberían desempeñar tan sólo los psicólogos?


Formación profesional relacionada

El Máster en Trabajo Social es una formación que profundiza en la adquisición de métodos y conocimientos para establecer dinámicas sociales y desarrollar competencias que permitan planificar, evaluar y asesorar para así afrontar las problemáticas y situaciones adversas a las que nos enfrentamos como sociedad, como por ejemplo la violencia de género.

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