Mediadores: la importancia de la ética moral en la mediación familiar

Los mediadores son profesionales con una serie de deberes y de obligaciones hacia las personas que ayudan. Los mediadores trabajan con un código moral, que es mucho más que un  mero listado de criterios y normas.

Se tratan de unos principios que permiten y facilitan ejercer la actividad profesional, y que benefician tanto a personas usuarias de sus servicios como a profesionales, puesto que la ética profesional debería regir todas las actuaciones.

Mediadores y ética moral: una unión indisociable

Más que unos principios impuestos, cualquier código deontológico son un compendio de normas de sentido común, no difíciles de seguir en ningún momento, puesto que siguen una coherencia lógica. Un mediador familiar no es ni un abogado ni un psicólogo, pero también necesita una guía moral a seguir.

Ni que decir tiene que un mediador debe ser discreto y jamás hablar sobre sus clientes, ni divulgar datos personales, ni durante el proceso ni después; esta característica se une al resto de aptitudes que debe de tener un buen mediador.

Código que marque las normas ¿Sí o no?

Respecto a este asunto- tener o no un código que marque unas normas, podemos encontrar defensores y detractores.

Hay quien piensa que todo aquello que se impone no puede dar buen resultado, opinando que todo buen mediador debe tener una buena ética profesional, no impuesta, sino inherente a la persona, y hay quien va mas allá y habla de ser discreto, saber escuchar y callar por beneficio hacia los implicados.Es el mediador quien debe ser responsable de sus actos, nadie debe obligarle a nada.

Si pensamos en el concepto de empatía no se aleja mucho de todo aquello que estamos hablando, si el mediador consigue empatizar con los pacientes ,comprenderá sus preocupaciones y problemas y no divulgará datos de ningún tipo con nadie; no olvidemos que la empatía es una característica que todo buen mediador debería tener, quizás sea la más importante, aunque en este aspecto también encontramos diferentes opiniones al respecto.

Un campo en constante evolución

Cualquier recomendación que nos pueda ayudar en nuestro trabajo es bienvenida, y esto mismo ocurre con el código deontológico de la mediación familiar; aunque también es cierto que aún está en proyecto, no es algo implantado al 100%, al igual que la profesión de mediación familiar aún queda mucho camino por recorrer.

También es muy importante recordar que el mediador no deberá nunca prometer o garantizar resultados que no sabe si va a llegar a conseguir, puesto que éticamente tampoco sería aceptable. Las cosas deben ir poco a poco, y los resultados se irán viendo sesión tras sesión.

¿ Es necesario tener un código de normas morales en la profesión de mediación?

¿ La ética se puede aprender o es algo que va con las personas?


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